ABOUT

Back to the Roots comenzó a tomar forma en 2011. El objetivo principal de este proyecto es la divulgación de hábitos de alimentación sostenibles, saludables y conscientes con los que cuidar de nuestro cuerpo, de nuestro alma y del planeta. La comida como medicina, de manera sencilla cuidar cada detalle para hacernos sentir bien por dentro y por fuera.

Hei! I am Chloé, a dietitian and a nutritionist graduated in Spain in 2013 collegiate member CAN00108 .

Como mis ganas de aprender no se quedaron ahí , continué formándome en Nutrición y alimentación femenina, dietoterapia, trastornos digestivos, alimentación sostenible, vegetariana y vegana y muchos otros temas relacionados.

Mi interés en la microbiota y el eje Intestino-cerebro me llevarón al mundo de la fermentación, donde me formé al respecto en la universidad de Harvard.
Disfruto incorporando nuevas recetas y perspectivas tanto personales como laborales aprendidas durante mis viajes por todo el mundo.
Conocí a Charlotte (la piña) en uno de mis viajes en Isla de Reunión, desde entonces somos inseparables.

En 2013 comencé a darle forma a Back to the Roots.

BTTR tiene como objetivo la divulgación de hábitos alimentación saludables, conscientes y sostenibles a través de charlas, talleres y consultas privadas. El objetivo principal es lograr que tu cuerpo y mente se encuentren saludables, conociendo los alimentos y aprendiendo técnicas de cocina simples y algunos otros consejos, mientras cuidas del planeta en el que vives sin olvidarnos de fomentar el amor por y hacia la comida.
I want you to have fun an enjoy this important process of taking care of what you put on your plate, and that you do it with an open mind, eyes and heart to be able to make your own decisions in a more conscious way

La historia de Charlotte

Sí, la piña tiene nombre y una historia muy bonita.
Cuando viajo, normalmente lo hago de una manera bastante abrupta.Esto significa que puedo pasar uno o dos días con muy poco acceso a alimentos. Debido a esto comencé a llevar conmigo algunas zanahorias, tomates o huevos cocidos pero, todo se convertía en puré en mi mochila.
Un día compré una piña. Tiene su propio caparazón, por lo que estará protegida - pensé.
Está llena de vitaminas, fibra y agua, ¡perfecto para mantenerme en marcha durante todo un día de aventuras! El único problema es que meter una piña en una mochila junto con el material de acampada, zapatos y demás cosas… Es bastante incómodo, así que comencé a llevarla en mis manos. Al poco tiempo la piña llevaba gafas de sol y mi sombrero de verano, me pareció bastante divertido y como no me gusta salir en las fotos, la piña ocupó mi lugar y comenzó a convertirse en una verdadera turista posando para todas las fotos. La gente empezó a preguntarme al respecto de la piña, lo que me llevó a encontrarme con nuevas y muy divertidas personas. Y así es como la piña se convirtió en Charlotte. Mi compañera de trabajo y aventuras.